El lobo estepario vaga solitario, huyendo de la manada buscando su libertad. Su humildad y coraje le convertirán en referente para otro lobos. Pero no os llevéis a engaño, él no es un líder de masas, no es un sucio político, ávido de poder. No formará manadas, ese sería el fin de su libertad. Todos libres creando un mundo mejor. Libres, solitarios, pero siempre hermanos.
sábado, 20 de octubre de 2012
Hacia la independencia política de Cataluña y Espanya. Más allá de la ignorancia gili- político-planificada.
sábado, 6 de marzo de 2010
Amor, sexo y libertad
Cuando la razón se inmiscuye en planos que no son de su competencia suceden terribles y peligrosas aberraciones.
Una de ellas es el sexo envasado, el cual a lo largo de la historia ha tenido perversas utilidades, ya sea por el poder eclesiástico, el económico o el político.
Algo sano y natural, facilmente transcendente se ha convertido en una obsesión, en una patología.
Pero ya sabemos que aquí todo se vende y todo se compra… así nos va.
El sexo sin amor sólo es tal cuando es producto de los condicionamientos de la mente, cuando es una falsa necesidad mental.
Pero cuando el sexo proviene de una actitud natural y libre jamás es sin amor. Una persona sana y no fragmentada siempre actúa con amor. Para que sea amor no es necesario un contrato y 50 años de matrimonio. El amor debe de ir siempre con nosotros.
Las perversiones sexuales tan de moda últimamente son fruto de un ambiente de no libertad, en la que todas las instituciones; religiosas, educativas, económicas y políticas quieren “venderte algo”. Es muy difícil escaparse a eso y vivir en libertad.
El camino está en lograr esa ansiada libertad.
Mucho amor para tod@s.
martes, 24 de febrero de 2009
Todo menos hablar de personas
Aquí os dejo un fenomenal artículo de La saeta política, que con gusto comparto con vosotros y hago mías sus palabras:
Lao Tse decía: “ El mejor político es el que no existe”
La casta política utiliza un lenguaje abstracto y cargado de simbolismo.
Como todo lo que hacen, esto no es casualidad e incultura, que también, es una forma de no hablar de personas, de individuos con cara y ojos.
Así lo meten todo en un mismo saco, lo convierten en una masa informe, impersonal, maleable y a partir de ahí pueden hacer con nosotros lo que les antoje.
Siempre como objetivo y eso que no se os olvide, el poder. Ninguna gran obra política va reñida con el poder.
Lo etiquetan todo y a este conglomerado humano lo dotan de cualidades. Por ejemplo y gran tema de debate; las lenguas.
Si hablas una determinada lengua en un determinado territorio te conviertes automáticamente en un facha, en un reo. Si hablas otro, te conviertes en un nacionalista o independentista. Sólo por el idioma que hables te conviertes en un buen o mal ciudadano. Hasta te pueden pegar un tiro.
Le dan al idioma cualidades humanas. Absurdo pero cierto.
Otro triste y primitivo símbolo, es el de pertenencia a un territorio, país, o nación, como les gusta decir a muchos. Éste es bastante curioso y mágico.
Al nacer en determinado territorio te agregan una cualidades, aficiones y características especiales que tú no has pedido. Como si de un potente virus se tratara te inoculan un equipo de fútbol, una lengua, un baile, unas costumbres, unos miedos, unos odios, unos sentimientos. Como si fuera algo natural, espontáneo, obra del libre albedrío de la naturaleza. Ni Darwin y Mendel juntos hubieran descubierto semejante milagro.
Así convirtiéndote en una lengua, en una bandera, en una tradición, pueden manipularte a su antojo, despojarte de toda cualidad humana y hacerte creer que tú antes de ser un maravilloso y libre ser un humano que decide su vida y su destino,eres un símbolo, una abstracción que se mueve allí donde un sucio político te lleve.
Por todo ello, yo os digo: Meteros vuestros símbolos de cartón donde os quepan. Me quedo con mi alma; pobre, humilde, singular… Pero libre.
PD: tengo algún problema con google y puede ser que no salga en seguidores de alguno de vosotros. Siento el mal entendido y espero se solucione.
sábado, 7 de febrero de 2009
¿Derecha a la vida? ¿Izquierda a la muerte?

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Miguel de Cervantes Saavedra
En la Declaración Universal de los Derechos humanos, en su artículo número 3 se dice: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros. Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
Entonces, ¿por qué los políticos tienen que decidir sobre mi vida o mi muerte? ¿ No és eso una intromisión a mi libertad ?
La libertad es mía, no se puede institucionalizar, no hay nada que se deba legalizar. Soy libre y punto.
Yo decido cuando morir, o cuando no morir. Mi libertad no es moneda de cambio de ningún programa político.
Mi muerte es mía y yo decido. Ni a favor ni en contra, eso es algo muy personal, que cada uno debe meditar o decidir en su momento. Y si yo no puedo, que decida mi familia más directa. Pero jamás un estado.
Unos quieren tu muerte, otros tu vida; los dos quieren tu voto.
No somos iguales, cada persona es un ser único e irrepetible. No hay nada más feo que la igualdad. Defiende tu singularidad. La libertad es el respeto a la singularidad de cada uno.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Miedo a la Libertad
Ser libre va más allá, ser libre significa ser independiente, y coger las riendas de nuestro destino. Ser libre significa que nos haremos responsables de nuestras decisiones. De nuestros aciertos y de nuestras derrotas. Si nos equivocamos, ya no podremos echarle la culpa a los demás. Ser libre es un bonito sacrificio. Ser libre es aceptar las cosas como son, dejarse llevar por esta aventura que es la vida. Habrá piedras en el camino, pero serán mis piedras.
Pero el mundo no quiere ser libre. La gente no quiere tener responsabilidades. Prefieren echarle la culpa a los demás. Nos han educado así. No tenemos ningún control sobre nuestras vidas y así nos sentimos descargados de culpa.
La culpa será de los políticos, del vecino, de la sociedad, de los americanos, de la iglesia...
Que piensen ellos por nosotros. Que guíen otros nuestras vidas.
Pero eso no es ser libre.
Vago solitario,
por esta estepa mía,
vago sin rumbo,
en este duro camino,
que es la libertad.