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lunes, 26 de enero de 2009

Triste lucha de poder

Érase un vez, una feliz manada de lobos, la dicha y prosperidad reinaban a sus anchas, la madre naturaleza, nuestra amada Gaia se mostraba espléndida y generosa. Tenían todo lo que necesitaban; el clima era agradable y el invierno no se cebó en demasía.
Pero un trágico día, nuestro querido chamán y líder de la manada, sufrió un repentino dolor y calló abatido por la diosa de las montañas. Entre niebla y aullidos despedimos a nuestro hermano, lo acompañamos en su último paseo y lo dejamos dencansar en paz en la colina de los ancestros.

Al día siguiente, la manada se despertó con tristeza, pero mirando hacia delante. La muerte sólo era un paso más, era un cambio pero nunca un final.

Por lo tanto, quedaba el puesto vacante. Habían dos lobos que por edad y conocimientos se merecían el puesto. Pero los dos eran ambiciosos. Querían el puesto a toda costa. Algo había fallado, lobos con pretensiones de poder era algo desconocido en nuestro mundo.
Se reunieron para llegar a un entendimiento ,el cual no se produjo. Se pelearon y rompieron su amistad. A partir de ese momento la desgracia cayó en nuestro precioso mundo.

Comenzaron a dividir a la manada, su egoísmo no tenía límites. Se crearon dos bandos. El primero pensó que si se aliaba con los más ricos tendría más poder y conseguiría el cargo. El otro como no podía elegir se quedó con el bando menos rico. Bando que realmente no era más pobre, pero el ambicioso lobo los engañó y convenció con sucias arengas.
El veneno ya estaba incubado. La manada se había politizado.
A pesar de tretas y mentiras ninguno de ellos consiguió el liderazgo de la manada. Así que a uno se le ocurrió la genial idea de independizarse del otro grupo. Se sacó del bolsillo falsas tradiciones y costumbres.
La locura y sinrazón ya no tenía límites. Aquella maravillosa manada nunca más vivió en paz...


Nota: Sant Boi tenía que reformar en el 2007 el pabellón caído.
La obra no se realizó y la partida, de 1,5 millones de euros, desapareció del presupuesto. En la actualidad, se había asignado un euro para la reforma de la instalación.