El lobo estepario vaga solitario, huyendo de la manada buscando su libertad. Su humildad y coraje le convertirán en referente para otro lobos. Pero no os llevéis a engaño, él no es un líder de masas, no es un sucio político, ávido de poder. No formará manadas, ese sería el fin de su libertad. Todos libres creando un mundo mejor. Libres, solitarios, pero siempre hermanos.
sábado, 28 de noviembre de 2009
Aborto si, aborto no... de políticos y sacerdotes
No hay diferencia entre los políticos y las religiones organizadas. Necesitan alimento, y tú, eres su alimento...
No os equivoquéis el estado es la nueva iglesia... Todos quieren un pedacito de ti... Todos quieren despojarte de cualquier intento de individualidad. Todos quieren ser tus salvadores... ¡oh, pobre alma descarriada...! Nos convertimos en muñequitos reaccionarios al son de tan siniestros grupos de poder...nada les importa tu alma, ni tu moral... ¿Qué moral se nutre y alimenta del miedo?
Hay que proteger la libertad del individuo... así que el estado ha de ser neutral...no puede posicionarse. No es nadie para decirme si debo o no debo abortar. Y si lo hace, entonces debe defender las dos posturas en la misma proporción... ¿Cuánto cuesta un aborto? ¿Cuánto cuesta ayudar a una madre sin recursos que sí quiere tener ese fruto de la vida...?? Espero que el motivo no sea económico...
Eduquemos en la libertad, eduquemos para que las personas tengan todas las herramientas de juicio y sean capaces de actuar en libertad y no en represión, pecado, miedo, o aislamiento. Pero quieren tiernos y asustadizos feligreses/votantes... La libertad no les da de comer. Necesitan una pseudo libertad envasada con cupón de descuento en los mejores parlamentos e iglesias. La otra es volátil, universal, sutil, etérea, y no se puede vender. No les interesa.
La iglesia debería empezar a modernizarse; la biblia no habla del aborto ni del control de natalidad... y entre otras cosas porque la mayoría de niños morían antes de nacer en aquella época... otro tipo de aborto.
Pero ahora es diferente... Es evidente que la iglesia, por muy bien que vivan sus altos cargos, no puede garantizar alimento y ayuda a todos los seres del planeta, así que no debería proclamar el control de natalidad como pecado. Pues alienta algo que se le escapa de las manos... Cuidado con las falsas promesas... El miedo, el infierno, la manipulación, el adoctrinamiento, el marketing institucional y otras herramientas perversas de estos modernos salvadores, no son el mejor vehículo para caminar en pos de una madurez social y humana. Debemos quitarnos el acné y soltar la manita de tan irresponsables tutores.
Qué difícil es controlar a millones de UNOS. Por eso quieren masa manipulable y dócil.
Es la hora del INDIVIDUO. ¿Te atreves?
miércoles, 18 de noviembre de 2009
El proyecto venus
El Proyecto Venus en Edge TV (Subtitulado) from exponentecero on Vimeo.
jueves, 29 de octubre de 2009
Esclavitud Siglo 21
sábado, 24 de octubre de 2009
Maldita ceguera
jueves, 8 de octubre de 2009
La isla de las flores
martes, 6 de octubre de 2009
Madre Forcades destapando la gripe A
domingo, 4 de octubre de 2009
La vacuna asesina...
Mónica Lalanda ha pasado los últimos 16 años en Inglaterra, la mayoría como médico de urgencias en Leeds (West Yorkshire). En la actualidad trabaja en la unidad de urgencias del Hospital General de Segovia, participa en varias publicaciones inglesas y también ilustra libros y revistas con viñetas médicas.Por Mónica Lalanda:
Señora ministra:
Le propongo que sea usted la primera española que se vacune contra la gripe A. De hecho, con este despropósito llamado autonomías, si se vacuna usted y toda la cartera de gente que nos gobierna en España, el grupo control sería lo suficientemente grande como para sentirnos todos más seguros.
Verá usted, le agradezco que me haya colocado a la cabeza de los grupos de riesgo y que tenga usted tantísimo interés en que no me coja la gripe.
Entiendo que usted me necesita para que el sistema de salud no se colapse; sin embargo, es una gran pena que al igual que usted se preocupa por mi salud y de repente me valore como un bien nacional, no se preocupe por mi situación laboral. La invito a que venga a ver mi contrato o el del resto de los médicos en este país. La gran mayoría trabajamos con contratos que en el resto de la Europa antigua serían una vergüenza.
Señora ministra, yo no me voy a vacunar. El virus no ha acabado de mutar y a partir de la última mutación deberían pasar seis u ocho meses para elaborar susodicha vacuna. Es decir, la vacuna que nos proponen no puede ser efectiva. En cuanto a su seguridad, ya tenemos la experiencia de vacunas para la gripe fabricadas con prisas; se usan adyuvantes peligrosos para poder poner menor cantidad de virus. Francamente, yo prefiero tener mocos tres días que sufrir un Guillain-Barré.
Señora ministra, a mí no me gusta ser un conejo de indias. El Centro de Prevención y Control de Enfermedades de la UE “espera a saber cuáles son los efectos de la vacuna en los adultos sanos para detectar posibles consecuencias adversas”. Mire usted, casi que no. Prefiero que se la ponga usted y me lo cuenta.
Señora ministra, se les está marchando el asunto de las manos. Está ya más que claro que este virus, aunque muy contagioso, es muy poco agresivo y más del 95% de los casos cursa de manera leve. Se espera un máximo de 500 fallecimientos frente a los 1500 a 3000 que provoca la gripe tradicional.
Mientras tanto, usted está permitiendo un despilfarro de recursos inaceptable. Muchos hospitales en el país están siendo objeto de cambios arquitectónicos absurdos e innecesarios para prepararse para una hecatombe que ya sabemos no va a ocurrir. Se han gastado ustedes 333 millones de euros en esta pandemia de color y fantasía. La letalidad del virus es del 0.018%, francamente irrisoria.
Señora ministra, déjeme que le recuerde que la gripe A ha matado de momento a 23 personas y que tiene una tasa de incidencia de 40-50 casos por semana y 100.000 habitantes. Sin embargo, el tabaco produce en España 40.000 muertes al año y 6.000 por tabaquismo pasivo. Eso sí que es una pandemia, pero usted prefiere ignorarla. Es un tema menos atractivo y que le crearía multitud de enemigos. De los 447 muertos en las carreteras españolas en 2008, ni hablamos, que no es de su cartera.
Señora ministra, explíqueme por qué tiene usted el Tamiflú bajo custodia del ejército. La eficacia de los antivirales en esta gripe es dudosa y de cualquier manera lo único que hace es reducir en un ratito la duración de los síntomas y con efectos secundarios no despreciables. Cualquiera diría que guarda usted bajo siete llaves la cura contra el cáncer o la peste bubónica. Ponga el fármaco en las farmacias que es donde debe estar y déjese de fantasías más propias de Hollywood. Alternativamente, haga algo sobre la patente del osetalmivir y permita que lo fabriquen otras compañías farmacéuticas, así no hay agobios de restricciones.
Señora ministra, las previsiones de la Organización Mundial de la Salud ya se han patinado en ocasiones anteriores. Cuando la gripe aviar, predijeron 150 millones de muertos que al final quedaron en 262 fallecimientos. Se han vuelto a equivocar, no importa. Lo importante es parar la locura en la que estamos montados y esa, señora Jiménez, es responsabilidad suya.
Señora ministra, aquí una es una cínica por naturaleza. Demasiada gente se lleva tajada en este asunto. No sólo los fabricantes de las vacunas y los antivirus sino los que hacen las mascarillas, los de la vitamina C, los del bífidus activo, los fabricantes de ventiladores artificiales y pulsioxímetros, los de los pañuelos desechables, los productos de desinfección de manos, hasta los presos con enfermedades incurables que quieren aprovechar para marcharse a casa. Sin embargo, no me negará tampoco que la pantalla de humo les ha venido al pelo a su gobierno ahora que la crisis sigue su marcha, el desempleo tiene niveles históricos, nos suben los impuestos, sube el IRPF y baja el PIB. Una casualidad, supongo.
Señora ministra, una cosilla más. Si tengo que ver muchas más fotos suyas a media página con mirada astuta, trajes sexis y poses de modelo… ¡me va a dar algo!